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jueves, 5 de julio de 2012

Seminario militante UPN: Historia del Anarquismo social y organizado / Segundo bloque temático: La organización revolucionaria / Cuarta sesión: Nestor Makhno, la Confederación Nabat y la Revolución Ucraniana / Miércoles 4 de julio de 2012 / Por Luis

Este documento tiene por base el libro de la Revolución desconocida de Volin.Definir la actitud de resistencia que tomó el pueblo ucraniano frente a la ocupación del Estado bolchevique es identificar la espontaneidad de resistencia libertaria que florecía frente a cualquier pretensión de gobierno o paternalismo partidista por parte de fuerzas extranjeras e incluso internas. La historia del pueblo ucraniano, anterior a la Revolución Rusa, se caracterizó por ese espíritu de libertad. Ya antes de integrar la Gran Rusia zarista las trabajadoras ucranianas tuvieron que enfrentar las intenciones de invasión de sus más próximos vecinos deseosos de los frutos de la granja europea (así era llamada Ucrania por su tierra fértil que producía abundantemente cuanta semilla se sembrara); así, luchó contra turcos, polacos, alemanes y rusos zaristas. Sin embargo, para las trabajadoras ucranianas la Revolución de Octubre significó la oportunidad de liberarse de la autoridad zarista, pero y de cualquier otra autoridad también. 

De este modo, ya en el inicio de la Revolución, espontáneamente el movimiento de masas se manifestó a favor de la libertad de tomar y dirigir por propias manos su destino sin la batuta de un partido o la idea de un Estado que los gobernara. El germen concreto de este movimiento de masas se sustento, en primera instancia, en la creación de soviets, comités de fábrica y, por parte de los campesinos, el destierro y apoderamiento de las tierras de terratenientes y kulaks (campesinos ricos). Para matizar un poco más la forma de ser de esos órganos de democracia directa, Volin nos dice: “En Ucrania, los soviets eran mucho más exactamente reuniones de delegados obreros y campesinos. No estando dominados por un partido político, estos soviets no disponían de medios para subordinar a las masas. Y así los obreros en las fábricas y en las aldeas los campesinos se sentían una fuerza real. En sus luchas revolucionarias no tuvieron hábito de ceder a nadie su iniciativa, ni tener al lado a un tutor constante e inflexible, como lo fue el Partido Comunista en la Gran Rusia. […] Mientras que en la Gran Rusia la revolución fue estatalizada sin mayor trabajo e introducida rápidamente en el marco del Estado comunista, esta estatalización y esta dictadura chocaron con dificultades considerables en Ucrania, donde el aparato de la dominación bolchevique se instaló sobre todo por la violencia, militarmente. Un movimiento autónomo de masas, sobre todo campesinas, descuidadas del todo por los partidos políticos, se desarrollaba paralelamente al proceso de estatalización.” (Volin, pág. 163). 

De este modo, al igual que integrando la Rusia zarista, en Ucrania habían zonas libres donde fue muy difícil la implementación del nuevo régimen bolchevique. Digamos que en esta primera parte la intervención de los rusos fue “blanda”, sin embargo, posteriormente, el ejército rojo se convertiría en uno más de los agresores que atentara contra la libertad del pueblo ucraniano. En esta instancia todavía no hablamos de la constitución de un ejército ucraniano, digamos que los rusos de cierta forma dejaron ser a las ucranianas. No obstante, a partir del tratado de Brest-Litovsk que Rusia pacto con el imperio Alemán donde permitía la entrada libre de los austroalemanés a Ucrania y su ulterior adueñamiento, las cosas cambiaron y la reacción revolucionaria, del mismo modo espontánea, tuvo que salir a flote frente a la contrarrevolución que se concretó con la imposición de un gobierno autócrata del hetman Skoropadsky. Con esa misma naturalidad con la que se desarrollaron aquellos órganos de democracia directa, su defensa apareció. Defensas locales, aisladas las unas de las otras, pero con un mismo objetivo, esto es, mantener el estado de libertad y autogobierno que se venía gestando con los soviets, los comités de fábrica y la apropiación comunal de las tierras. 

El gobierno de los autroalemanés se dedicó al despojo y a la destrucción de lo que las ucranianas “libres” habían construido. Las tierras pasaban otra vez a manos de los grandes terratenientes; las fábricas al control de sus antiguos o nuevos propietarios; se prohibió y violentó a los soviets y a cualquier manifestación o expresión de organización social. Pero con la misma fuerza reaccionaron los campesinos y la masiva insurrección no se hizo esperar: los terratenientes fueron acribillados por los campesinos y en cada región comenzaron a aparecer grupos guerrilleros que defendían las zonas liberadas. (Junio, julio y agosto de 1918). Al respecto Archinoff nos dice: “Su rasgo fundamental –en todas partes donde se mantuvo hasta el fin como obra de clase, sin caer bajo la influencia de los partidos o de los elementos nacionalistas- fue no solamente el haber nacido de los más profundo de las masas campesinas, sino también la conciencia general que los campesinos demostraban, siendo ellos mismos guías y animadores del movimiento. Los destacamentos de guerrilleros, sobre todo, estaban imbuidos de esa idea. Estaban orgullosos y se sentían con fuerzas para cumplir su misión.” 

Ahora bien, no podríamos hablar que las fuerzas eran equiparables, por el contrario, la única ventaja que tenía la defensa de la población era el conocimiento del territorio para realizar exitosas emboscadas, y, pues claro, la autonomía de la voluntad de querer estar defendiendo lo propio, y no estar obligado como soldado regular. Una de las desventajas, además de las materiales, era la desarticulación de la insurrección, pero esto era sólo parte del proceso revolucionario en Ucrania. Era una condición necesaria que si el pueblo ucraniano quería preservar su libertad tendría que pensar en la articulación, en la unión de sus fuerzas, y entonces este pensar se convirtió en un fin, “más importante  decisivo, como que comportaba la preparación orgánica y social de la libre experiencia de los rebeldes ucranianos, impuso al movimiento de unificación de las masas campesinas una tarea más vasta: la de englobar en el movimiento a los elementos revolucionarios de otras regiones y forjar, de ser posible, con todos los campesinos revolucionarios una gran fuerza organizada, capaz de combatir toda reacción y defender victoriosamente el territorio del pueblo en revolución.” (Volin, pág. 167.) 

Precisamente, esta idea de unificación del proceso insurreccional en ucrania será impulsada y, de cierta forma, concretada por Néstor Makhno. Ya a mediados de 1918 Makhno, luego de regresar de Moscú, comienza el trabajo de organización del pueblo, específicamente comienza en su aldea de origen, Gulaï-Pole: 1.) Buscó la consolidación de una compañía revolucionaria militar  suficientemente fuerte para garantizar la libertad de agitación y de propaganda y comenzar al par operaciones de guerrilla; 2.) Fundó una unión profesional de los obreros agrícolas; 3.) Organizó una comuna libre; 4. Y un soviet local de los campesinos. Así, la palabras mágicas de Makhno eran UNIÓN POR MEDIO DE LA ORGANIZACIÓN. Su preocupación máxima era el de la concentración y organización de todo el campesinado de un modo bastante firme y sólido para resistir a cualquier tentativa de gobierno. Esta voluntad se afianzó finalmente en la formación del ejercito insurreccional makhnovista; cuyo accionar infalible terminó expulsando al Ejército del hetman. (Finales de 1918). 

Si la llegada del gobierno bolchevique y la instauración de las fuerzas austroalemanás  habían sido el nicho de origen del movimiento insurreccional de masas, las posteriores batallas serían la prueba de sobrevivencia que, bajo las formas más inhumanas posibles que se pueden dar en una guerra, terminarían por extinguir la revolución ucraniana. Estoy hablando que luego de la caída del ejército austroaleman llegarían en simultánea nuevas amenazas. 1.) Por una parte, El ejército pleturista con sus pretensiones liberal burguesas en pro de la “independencia nacional” de Ucrania; 2.) El ejército bolchevique con su estatalización y poder del partido comunista soviético, y, 3.) El Ejército de Denikin que buscaba regresar a una instancia monárquica. Más arriba mencionaba de las desventajas del ejército makhnovista y en ellas mencionaba sobre sus recursos materiales, pues bien la falta de éstos hizo mella para que su fin fuera irremediable, además de las “trampas” que les tendieron estratégicamente los bolcheviques. Acuerdos que terminaron sólo en la calculada traición.

Pero bueno esa es una historia larga. Lo que traté de exponer hasta acá es el escenario, por decirlo de algún modo, causante de la aparición del ejército insurreccional makhnovista ucraniano. Me detendré en un punto que expone Volin donde explica cuáles fueron los aciertos y desaciertos que caracterización al movimiento makhnovista. 

Aciertos:
1.      Su completa independencia de toda tutela, de todo partido, de toda política, cualesquiera fuesen y de dondequiera procediesen; el espíritu verdaderamente libre y aun libertario del movimiento. Esta cualidad fundamental de importancia capital, se debía: a)a la espontaneidad de la insurrección campesina desde su iniciación; b) a la influencia personal de Makhno, libertario; c) a la actividad de otros elementos libertarios en la región habiendo el mismo Makhno, absorbido por la acción combativa, hecho lo más posible para que acudiese el mayor número de libertarios y militasen con toda libertad. Y es de agrega también el aprovechamiento de las experiencias de los insurgentes en sus cotidianos contactos con los partidos políticos. Esta tendencia libertaria del movimiento se manifestó por una profunda desconfianza hacia los elementos no trabajadores o privilegiados, por el rechazo de toda dictadura de cualquier organización y por la idea de una autoadministración libre y completa de los trabajadores mismos en sus localidades.

2.      La coordinación libre, federativa, de todas las fuerzas del movimiento en un solo y vasto movimiento social, libremente organizado y disciplinado. (Comunas de trabajadores libres y soviets libres de trabajadores; se hizo indispensable la creación de una organización general que fuera abarcando progresivamente el distrito, el departamento y finalmente la entera región; se realizaron Congresos por comunas y luego por regiones donde se tenía la participación en las primeras de la totalidad de personas y en las segundas de delegados. Hubieron tres congreso regionales en donde los puntos centrales de discusión eran las acciones a tomar frente a las amenazas de los ejércitos en puja, de estos congresos se creó un Consejo revolucionario militar que llevaría a ejecución lo que se determinó en los congresos. Éste no era autoritario, recordemos los principios sobre los cuales se erguía la milicia: voluntarismo, escogencia de los comandantes y autodisciplina cuyas “reglas de disciplina” eran sustraídas de asambleas).

3.      La influencia ideológica, sana y muy elevada, que el movimiento ejerció en gran parte del país, englobando a unos siete millones de habitantes.

4.      El incomparable valor combativo del ejército de los insurgentes campesinos revolucionarios, ejército que, a pesar de su perpetua falta de armas y de municiones y de otras dificultades terribles. […]

5.     La rapidez con la que las masas campesinas y los insurgentes en general se familiarizaron, a pesar del ambiente desfavorable, con las ideas libertarias y trataron de aplicarlas.

6.      Ciertas realizaciones positivas del movimiento en el terreno económico, social y revolucionariamente militar, en la medida que las circunstancias lo permitieron.

Desaciertos:
1.    La necesidad casi constante de batirse y defenderse contra toda clase de enemigos, sin poder dedicarse al trabajo pacífico y realmente positivo.
2.    La prolongada existencia de un ejército en el seno del movimiento. Porque un ejército, cualquiera que sea, acaba siempre y fatalmente por adolecer de ciertos graves defectos, de una nefasta mentalidad autoritaria específica.

3.      La insuficiencia de un vigoroso movimiento obrero organizado, que apoyara al de los campesinos insurrectos.

4.      La insuficiencia de fuerzas libertarias intelectuales en el movimiento.

5.   Ciertos defectos personales de Makhno. Este, sin mengua de su genio organizador y militar, de su ardor libertario y de tras notables cualidades militares, tenía también graves defectos de carácter y de educación. En ciertos aspectos no estaba del todo a la altura de su tarea. Estas debilidades disminuyeron la envergadura y la trascendencia moral del movimiento.

6.      La constante penuria de armas y municiones. 

Los años de auge de la revolución en ucrania fueron en el intervalo del 18-19, y los hechos más “positivos” en el transcurso del 21, paradójicamente a su posterior derrota.

Seminario Militante UPN: Historia del Anarquismo social y organizado / Segundo bloque temático: La organización revolucionaria / Tercera sesión: Malatesta, la Unión Anarquista Italiana y el Bienio Rojo. / Miércoles 4 de julio de 2012 / Por José

Errico Malatesta
Errico Malatesta (1853-1932) fue uno de los más destacados teóricos y agitadores anarquistas. Defensor de una teoría vitalista y no materialista del anarquismo, humanista convencido y escéptico frente el naturalismo positivista, propagandistas y organizador nato, Errico será uno de los exponentes más brillantes del anarquismo como filosofía de la acción. Nacido en una familia de campesinos medios acomodados en la provincia de Santa María al norte de Nápoles, entrara temprano a enfrentarse con los poderes estatales participando desde sus 14 años (primer encarcelamiento) en la política revolucionario primero como republicano (escribiendo cartas a Mazzinni), y luego como anarquista, amigo de Bakunin, discípulo de Fannelli y compañero de Cafiero. Dejará sus estudios de Medicina en la Universidad de Milán para dedicarse a la construcción de la internacional antiautoritaria, impulsara las guerrillas insurreccionales campesinas en Italia en 1870, estimulara la asociación de los trabajadores exiliados de en Suiza, Egipto, Cuba y Estados Unidos y organizara el primer sindicato argentino, la sociedad cosmopolita de resistencia de obreros panaderos. Sera el principal animador del Partido Socialista Anárquico Revolucionario en 1890, el Fascio Comunista Anarquico en 1910 y periódicos como L'Associazione (1889), L'Agitazione (1897), L'Internazionale (1901), La Rivoluzione Sociale (1902), Volontà (1913), Umanità Nova (1920), Pensiero e Volontà (1924). Defenderá una postura pacifista y revolucionaria frente a la primera guerra mundial y una vez frustrada la Revolución Italiana será encarcelado por al fascismo más de una década hasta su muerte[1].


La Unión Comunista Anárquica Italiana
"(…) los anarquistas y los sindicalistas revolucionarios constituían el grupo más revolucionario de la izquierda... El rasgo más saliente en la historia del anarquismo en 1919-1920 fue el rápido crecimiento... Los sindicalistas sobre todo captaron la opinión de la clase obrera militante que el movimiento socialista inútilmente trataba de captar.”- Gwyn A. Williams.-[2]

La UCAI, también conocida simplemente como la Unión Anarquista Italiana, fue una de las más notables (por reunir a personajes de la talla de Fabbri, Borgui y Malatesta) y potentes organizaciones anarquistas militantes de su época, comparable solo con la Nabat Ucraniana y la FACB Búlgara, todas organizaciones activas en los procesos revolucionarios que convulsionaban Europa, todas al parecer fundadas entre 1918 y 1919. Según nos muestran los documentos recopilados por la Biblioteca Virtual Antorcha, sobre el primer congreso de la Unión, también llamado Congreso Anarquista Italiano, que se realizó del 1 al 4 de julio de 1920 en la ciudad de Bolonia, la organización contaría con cerca de 200 grupos locales distribuidos en toda la geografía itálica y en cifras optimistas contara con unas 20.000 afiliadas[3].

Su declaración de principios, redactada por Malatesta finalizara así: Nosotros queremos abolir radicalmente la dominación y la explotación del hombre por el hombre; nosotros queremos que los hombres, hermanados por una solidaridad consciente y voluntaria, cooperen todos espontáneamente en el bienestar de todos; nosotros queremos que la sociedad se constituya de manera que pueda proveer a todos los seres humanos de los medios para alcanzar el mismo bienestar material, el mismo desarrollo moral; nosotros queremos para todos: Pan, Libertad, Amor, Ciencia. Y para alcanzar este supremo objetivo, nosotros creemos indispensable que los medios de producción estén a disposición de todos y que ningún hombre, o grupo de hombres, pueda obligar a los otros a someterse a su voluntad, ni ejercitar su influencia de otra manera que con la fuerza de la razón o del ejemplo. Por lo tanto: expropiación a los detentadores del suelo y del capital en beneficio de todos y abolición del gobierno. Entre tanto que esto pueda realizarse hagamos propaganda del ideal; organicemos las fuerzas populares; luchemos constantemente, en forma pacífica o violenta, según las circunstancias, contra el gobierno y contra los propietarios para conquistar cuanto más se pueda de libertad y de bienestar para todos.

En términos estratégicos el congreso y la unión sostendrán las siguientes políticas:
·         Política de Alianzas. La táctica de un frete unido y por la base, organizado localmente con elementos revolucionarios a la izquierda del Partido Socialista, basado en la afinidad de acción. La táctica se resumirá así: El Congreso aprueba y aconseja -al margen de los partidos y de las organizaciones existentes- la formación, en cada localidad, de núcleos de acción entre todos los elementos que en la primera ocasión aprovechable se comprometan a bajar al campo de los hechos para abatir por todos los medios las actuales instituciones.

·         Política Sindical. La Unión está compuesta en buena parte de trabajadoras jóvenes que se han convertido al anarquismo gracias a las experiencias de lucha obrera radicalizada. Y su táctica no es otra que la de participar activamente en el movimiento obrero reivindicativo, continuando el legado internacionalista tan presente en Italia. La gran originalidad de la Unión, radica en esbozar después de superar las tensiones entre sindicalistas unitarios adheridos a la CGL y revolucionarios militante de la USI, una táctica que combinara ambos elementos. Así se recogerá esta política: El Congreso, reafirmando la necesidad de la organización y de la lucha obrera contra el capitalismo y, por consiguiente, de la unidad proletaria en ese terreno; frente a la situación de hecho de la existencia de muchas organizaciones de trabajadores; constata una vez más que la Unión Sindical Italiana es la que tiene hoy mayor dirección revolucionaria y libertaria, y manifiesta su solidaridad con los compañeros que en ella desarrollan tanta actividad y espíritu de abnegación; aconseja a los compañeros favorecer la acción de la Unión Sindical Italiana en tanto y hasta cuanto ella permanezca sobre el terreno de la acción revolucionaria y antiestatal, sea adhiriéndose a ella y ayudando a la formación de nuevas secciones, sea (donde esto no fuese posible por necesidades locales o para no crear escisiones nocivas) uniendo, en grupos o comités de acción directa para la oposición al reformismo, a todos los elementos revolucionarios aun adherentes, por la necesidad antes mencionada, a otras organizaciones, manteniendo tales grupos o comités en relaciones de actividad con la Unión Sindical Italiana.

·         Política frente a los Consejos Obreros. La Unión será quizás la organización que se la jugara más fondo por los Consejos Obreros que inundan las industrias de la época y desafían el poder burgués. Sobre el asunto opinaran: El Congreso teniendo en cuenta que los Consejos de fábrica y de reparto tienen especialísima importancia ahora que se prevee próxima la revolución y que podrán ser organismos técnicos para la expropiación y la necesaria continuación inmediata de la producción; pero que si continúa existiendo la sociedad actual sufrirían su influencia moderadora y acomodaticia; considera a los Consejos de fábrica como organismos aptos para encuadrar, con la revolución, a todos los productores del brazo y del cerebro, sobre el lugar mismo del trabajo, para realizar los principios comunista-anárquicos; organismos absolutamente antiestatales y posibles núcleos de la futura gestión de producción industrial y agrícola. Los considera, además, idóneos para desarrollar en el obrero asalariado la conciencia de productor y útiles a los fines de la revolución, favoreciendo la transformación del descontento de los obreros y campesinos en una clara voluntad de expropiación. Por lo tanto, invita a los compañeros a apoyar la formación de los Consejos de fábrica y a participar activamente en su desarrollo para que se mantengan, sea en su estructura orgánica, sea en su funcionamiento con esta finalidad, combatiendo toda tendencia de desviación colaboracionista, de manera que en su formación participen todos los trabajadores de cada fábrica, organizados o no. El Congreso protesta contra la tentativa de desunión, creadora de antagonismos, que sofoca la iniciativa de las masas, de los reformistas confederados de Milán y otros lugares, quienes excluyeron del derecho de voto, no sólo a los no organizados, sino también a los mismos organizados de la Unión Sindical Italiana; invita a los anarquistas a impedir, por medio de una resuelta acción, este atentado reformista que ataca la esencia vital de los Consejos y su unidad revolucionaria[4].

El Bienio Rojo
"los trabajadores pensaron que el momento estaba maduro para la toma de posesión de una vez para siempre de los medios de producción. Se armaron para su propia defensa... y comenzaron a organizar la producción por su propia cuenta ... El derecho de propiedad fue de hecho abolido … era un nuevo régimen, una nueva forma de vida social que hacía su entrada. Y el gobierno se echó a un lado al sentirse impotente para ofrecer oposición."-Errico Malatesta.-[5]

La Revolución Rusa sacudió el mundo y como lo anota el historiador Eric Hobsbawm fue uno de los primeros procesos colectivos protagonizados por las trabajadoras que tuvo una repercusión absolutamente universal. Sus consecuencias en Europa fueron potentes pero desiguales y variadas, generándose por ejemplo en el oriente en un verdadero clima insurreccional en países como Finlandia y Hungría, en el centro procesos revolucionarios ascendentes como en Alemania y Austria y en el occidente coyunturas de crisis revolucionarias frustradas. Precisamente fue en los países occidentales de la zona mediterránea que no habían obtenido beneficios directos de la guerra, como España que había permanecido neutral e Italia que se había involucrado en el bando aliado solo en 1915 y por sus propias ambiciones coloniales. Será en esta última, que la crisis abierta en 1917 por la guerra, la crisis económica y la emergencia de los soviets alcanzo sus mayores dimensiones, marcada por un profundo ascenso de la lucha de clases en el periodo del llamado Bienio Rosso.

Sobre este proceso, señalara Daniel Guerin en su texto El Anarquismo, lo siguiente: La revolución soviética había tenido profunda repercusión entre los trabajadores italianos, especialmente entre los metalúrgicos del norte de la península, que estaban a la vanguardia del movimiento obrero. El 20 de febrero de 1919, la Federación Italiana de Obreros Metalúrgicos (FIOM) obtuvo la firma de un acuerdo por el cual se establecía que en las empresas se designaran “comisiones internas” electivas. Luego, mediante una serie de huelgas con ocupación de los establecimientos, la federación intentó transformar dichos organismos de representación obrera en consejos de fábrica que propenderían a dirigir las empresas. La última de esas huelgas, producida a fines de agosto de 1920, tuvo por origen un cierre patronal. Los metalúrgicos decidieron unánimemente continuar la producción por sus propios medios. Prácticamente inútiles fueron sus intentos de obtener, mediante la persuasión, primero, y la fuerza, después, la colaboración de los ingenieros y del personal superior. Así librados a su suerte, tuvieron que crear comités obreros, técnicos y administrativos, que tomaron la dirección de las empresas. De esta manera se avanzó bastante en el proceso de autogestión[6].


[1] Vernon Richards. Malatesta. Pensamiento y Acción Revolucionarios. 1era edición. Libros de Annares. Colección Utopía Libertaria. Buenos Aires, Argentina. 2007. Pág. 193-232. Link: http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/malatesta.pdf Consultado 15/02/2012
[2] Bienio rojo. En Wikipedia, la enciclopedia libre. Link: http://es.wikipedia.org/wiki/Bienio_rojo Consultado 15/02/2012
[3] Varios. Congreso de Bolonia de la Unión Comunista Anárquica Italiana. En Biblioteca Virtual Antorcha. Link: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/bolonia/3.html Consultado 15/02/2012
[4] Varios. Congreso de Bolonia de la Unión Comunista Anárquica Italiana
[5] Bienio rojo. En Wikipedia, la enciclopedia libre.
[6] Daniel Guerin. El Anarquismo. 1era edición. Colección Utopía Libertaria. Buenos Aires, Argentina. 2007. Link: http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/El%20anarquismo.pdf Consultado 15/02/2012.

martes, 3 de julio de 2012

Próximo miércoles 4 de julio: Actividades de formación libertaria

El próximo miércoles 4 de julio invitamos a todas las personas interesadas, a participar en los espacios de formación libertaria que se vienen construyendo colectivamente a lo largo de todo el semestre:

En primer lugar tendremos a las 4:00 pm la tercera sesión del Seminario Militante de la Universidad Pedagógica Nacional: Historia del Anarquismo social y organizado, en la que discutiremos sobre Errico Malatesta, Néstor Makhno, y las experiencias del Bienio Rojo en Italia y la Revolución social en Ucrania. La cita es en el salón 319 del Edificio A de la Facultad Humanidades en la sede principal UPN.

En segundo lugar, y ese mismo día a las 6:00 pm, se realizará la sexta reunión pública para seguir avanzando en el proceso de constitución del Centro de Estudios Anarquista. El lugar es el Centro Social Boogaloop en la Calle 58 No 13-88, y el espacio está abierto a todas las posibles interesadas.

Esperamos su asistencia y participación.

Pds: Adjuntamos los links de las lecturas propuestas para el Seminario 

Néstor Makhno, la Confederación Nabat y la Revolución Ucraniana.

 >Nestor Makhno. El Abecedario del Anarquista Revolucionario. En Archivo Nestor Makhno. Link:http://www.nestormakhno.info/spanish/abc.htm Consultado 15/02/2012
>Piotr Archinov. Historia del Movimiento Makhnovista. 1era edición. Colección Utopía Libertaria. Buenos Aires, Argentina. 2008. Link:http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/Historia%20del%20movimiento%20Makhnovista%20definitivo.pdf Consultado 15/02/2012.
>Desconocido. Nabat, Plataforma de Archinov y Makhno, Síntesis de Volin y Faure. En Fondation Pierre Besnard. Link: http://www.fondation-besnard.org/article.php3?id_article=380 Consultado 15/02/2012.

Errico  Malatesta, la Unión Anarco Comunista Italiana y el Bienio Rojo.

>Vernon Richards. Malatesta. Pensamiento y Acción Revolucionarios. 1era edición. Libros de Annares. Colección Utopía Libertaria. Buenos Aires, Argentina. 2007. Link: http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/malatesta.pdf Consultado 15/02/2012
>Daniel Guerin. El Anarquismo. 1era edición. Colección Utopía Libertaria. Buenos Aires, Argentina. 2007. Link:http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/El%20anarquismo.pdf Consultado 15/02/2012.
>Varios. Congreso de Bolonia de la Unión Comunista Anárquica Italiana. En Biblioteca Virtual Antorcha. Link:http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/bolonia/3.html Consultado 15/02/2012

viernes, 25 de mayo de 2012

Reseña Mural Seminario Militante Universidad Pedagógica Nacional: Historia del Anarquismo Social y Organizado

La tarde soleada del lunes 14 de Mayo de 2012, la Universidad Pedagógica Nacional se tiñó de un color rojinegro y de una atmosfera libertaria, pues se realizó el mural del seminario militante: historia del anarquismo social y organizado. El ambiente en la universidad pedagógica no era el más propenso para realizar un mural. Unos días antes, había sido capturado un presunto integrante del movimiento bolivariano, estudiante de la UPN, y los cuerpos represivos del estado estaban atentos de cualquier anormalidad que perturbara el orden público. No obstante, los y las integrantes del Grupo Libertario Vía Libre no sólo resistieron el acoso que se siente tener una universidad militarizada, sino también las miradas descontentas de algunas integrantes de la universidad y el clima desagradable de una ciudad cada día más asfixiante. 

El día y la hora no impidieron que se pintara el mural y que se sintieran el murmullo y las voces de un grupo de personas ácratas que discutían mientras se realizaban las primeras pinceladas y se rellenaba la pared de los dos colores históricos del anarquismo. Fueron horas de sudor, cansancio, alegría y  resistencia que llenaron la fachada del edifico B de la Pedagógica de un ambiente libertario y de un mural que refleja los anhelos de un mundo sin explotación, estado, cuerpos represivos y leyes. Pero miremos como transcurrió la jornada de un lunes rojinegro en la Universidad Pedagógica Nacional:

Si bien la entrada a la Universidad Pedagógica Nacional es muy complicada a causa del fuerte control que realizan los vigilantes a los estudiantes, los y las integrantes del Grupo Libertario que no eran de la Universidad lograron entrar al campus. No sabíamos dónde pintar el mural, pero se encontró el lugar adecuado: La pared de un edificio ubicado al lado de la oficina estudiantil.  En ese lugar nos instalamos y empezamos a pintar de rojo y negro la pared, los colores más representativos del anarquismo: el rojo defendido por Piotr Kropotkin y emblema de la I Internacional y el negro defendido por Bakunin durante la Comuna de Paris y emblema histórico del mayo del 68. No hay que olvidar que el color rojinegro representa al anarcosindicalismo, que es la forma de organización obrera contra el capital y el estado. Estos colores acompañan cada primero de mayo al proletariado mundial que exige mejores condiciones de trabajo y la abolición de la explotación capitalista.

Después de una ardua discusión, se llegó a la conclusión de trazar una línea diagonal, que dividiera los dos colores, pues se había pensado en hacer una línea horizontal. La línea diagonal en la bandera representa el deseo de diferenciar la misma de las usualmente usadas por los estados nación, que tienen franjas horizontales y verticales. Con la pared pintada de los dos colores, se colocaron las letras de seminario militante y la información del mismo. Después de un tiempo, llegó una compañera de la pedagógica, que nos preguntó sobre la A en el círculo. Según ella, la A en el círculo debería tener un trazo que se saliera de la circunferencia, pues en la revolución española se había utilizado este símbolo. Ella pensó que nosotras habíamos olvidado la historia, y que solo sabíamos la del Mayo del 68. Sin embargo un compañero del grupo libertario aclaró que nada de lo anterior tenía que ver con la decisión de hacer la A en el círculo sin exagerar el trazo, pues pensamos que cualquiera de las dos formas son posibles de usar en la pared y que la historia de la revolución española es tan importante como la de mayo del 68.

Después de muchas correcciones y capas de pintura, terminamos de realizar el mural, que quedó pintado al lado de una publicidad del primero de mayo, esa gloriosa fecha tan recordada por los corazones de los y las militantes libertarias. Finalmente quisiéramos invitarlas e invitarlos a participar en las sesiones quincenales del Seminario Militante: Historia del Anarquismo Social y Organizado, así como en los otros espacios de formación e investigación libertaria del grupo.